Make your own free website on Tripod.com

PSORIASIS

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, no contagiosa, de causa desconocida que evoluciona crónicamente en forma de brotes y se caracteriza por la aparición de manchas rojas, con escamas finas y nacaradas, bien delimitadas y de distinto tamaño. Estas manchas provocan picores y se localizan preferentemente en la cabeza, la zona lumbar, los codos, las rodillas y las uñas. Puede aparecer a cualquier edad, con una cierta predisposición familiar (es comúnmente aceptado que hay un componente genético en su aparición). En algunos casos puede complicarse con inflamaciones articulares crónicas. Su evolución es imprevisible, a pesar de que, generalmente el grado de afectación es leve o moderado y poco limitador y mejora con la exposición solar.

Actualmente se desconoce que causa la psoriasis, pero un estudio reciente ha establecido que es una enfermedad autoinmune de la piel. Los científicos creen que una persona nace genéticamente predispuesta a desarrollar la psoriasis, una de cada tres personas presentan un cuadro familiar de psoriasis pero, aún no se ha logrado determinar el patrón de herencia. Hay varios casos de niños que desarrollan psoriasis aparentemente sin antecedentes familiares de la enfermedad.

El hecho de que una persona desarrolle o no psoriasis depende en muchos casos de la presencia de factores desencadenantes de su aparición, tales como infecciones de la garganta, lesiones físicas o químicas de la piel, ciertas medicaciones, reacciones psicosomáticas debidas a traumas, estrés psicológico provocado por circunstancias como exámenes, la pérdida de un ser querido, etc. Cuando este factor aparece se cree que el sistema inmunológico desencadena una reproducción excesiva de las células de la piel.

TIPOS DE PSORIASIS

La psoriasis presenta distintas formas de aparición y cambia con el tiempo, pudiendo empeorar, mejorar o remitir. Puede aparecer en cualquier área de la piel y puede variar de un tipo a otro, o coexistir varios tipos al mismo tiempo.

Psoriasis en placas:
Es el tipo más común de psoriasis (afecta al 95% de enfermos), se caracteriza por la aparición de manchas rojas en la piel, cubiertas con escamas blancas secas, dispuestas en distintas capas y con costra. A menudo las lesiones son simétricas a ambos lados del cuerpo, la epidermis, que es la capa más externa de la piel, se modifica y permite que se produzca una mayor pérdida de agua, que puede ser de tres a diez veces superior a la normal. Esto impide que la piel presente su flexibilidad habitual y a consecuencia de ello se pueden producir grietas, especialmente en los lugares donde la piel necesita ser flexible, como las palmas de las manos y las plantas de los pies. En muchas ocasiones la afección empeora debido a la penetración de una mayor cantidad de sustancias que entran en contacto con la piel enferma. Las placas de psoriasis están enrojecidas y sangran con facilidad debido a que aumenta la velocidad del flujo sanguíneo. Esto provoca que las células de la piel se desarrollen mucho más rápidamente, en 4 días en lugar de los 28 habituales.
Psoriasis en gotas:
Este tipo raramente afecta a los niños. La piel presenta pequeños puntos (gotas) rojos. Aparece frecuentemente en el tronco, brazos y piernas, después de un dolor de garganta o una amigdalitis, un resfriado e incluso estrés psicológico o un trauma físico.

Otros tipos de psoriasis menos frecuentes son:

La psoriasis inversa
La psoriasis eritrodérmica
La psoriasis pustular
La artritis psoriásica
La psoriasis de las uñas, etc

El factor emocional juega un papel importante en la aparición de la psoriasis, como lo prueban numerosos casos clínicos ampliamente documentados. Ello no implica que cause por si solo la psoriasis, pero la experiencia demuestra que también puede interferir en la capacidad para responder adecuadamente al tratamiento.

Muchos pacientes se sienten incómodos por las manifestaciones visibles de su enfermedad, esto les impide en muchas ocasiones relacionarse con normalidad con las demás personas de su entorno. Este hecho puede conllevar una sucesiva diminución de las relaciones interpersonales, lo que puede causar el aislamiento y pérdida de la autoestima. En muchos casos este temor a la incomprensión les impide realizar actividades tan sencillas como ir a la playa sin sentirse el foco de atención.

MITOS DE LA PSORIASIS

Las personas con psoriasis se encuentran frecuentemente con el rechazo y la incomprensión de la sociedad. Según la National Psoriasis Foundation (EE.UU) hay distintos mitos muy comunes sobre la psoriasis, como los siguientes:

La psoriasis es contagiosa. Es falso, nadie ha desarrollado psoriasis por contacto con otra persona, aparte de uno o dos raros casos donde estaba involucrado el transplante de médula ósea.

La psoriasis es una enfermedad de la vejez. Muchas personas son diagnosticadas de psoriasis antes de los 30 años, incluso niños y niñas menores de 10 años. Tanto hombres como mujeres están afectados por igual. La psoriasis se soluciona con el uso de productos cosméticos. 36 centros en 17 estados están principalmente dedicados al tratamiento médico de la psoriasis, una tercera parte de los pacientes con psoriasis que visitan a un dermatólogo presentan una psoriasis tan extensa o difícil de controlar que la prescripción de terapias tópicas no es adecuada para ellos.

TRATAMIENTO

En Biomèdic (Gabinete de Medicina Natural Avanzada) tratamos las patologías con métodos totalmente naturales, no agresivos y que no conllevan ninguna contraindicación. Los tratamientos son totalmente individualizados porque consideramos que cada paciente tiene necesidades especificas que hay que tener en cuenta a la hora de buscar un tratamiento integral.

El tratamiento que realizamos está basado principalmente en la aplicación de Electrohipertermia capacitiva, que consiste en la introducción local y selectiva de una onda electromagnética que provoca un incremento controlado de la temperatura que estimula notablemente el riego sanguíneo, con lo cual hay un aumento de la oxigenación, se incrementan las defensas del organismo, se reduce el nivel de anhídrido carbónico y del grado de acidosis tisular, un incremento de los líquidos circulantes (sangre y linfa), y de las secreciones, con mejora de los aportes nutricionales y oxigenativos, consiguiendo un efecto antioxidante que favorece la expulsión de radicales libres o catabolitos tóxicos, y estimulando la actividad de la respiración endocelular. Todo esto que parece tan complicado, se consigue a diferencia de otros tratamientos mucho más engorrosos, de una forma totalmente indolora, en una o dos sesiones semanales, sin necesidad de utilizar cremas u otro tipo de productos en casa.

Este método asegura la presencia de una población celular revitalizada, lo cual nos ha dado unos resultados excelentes en el tratamiento de la psoriasis, que potenciamos con reflexología podal, homeopatía y aceites esenciales, que también utilizamos para elaborar la base conductora consiguiendo así una sinergia muy positiva.

Actualmente no existe ningún tratamiento que pueda avalar una curación definitiva para la psoriasis, pero con nuestro método garantizamos una limpieza total de la piel siempre y cuando se siga correctamente el tratamiento que proponemos.

Presentamos como ejemplo el caso de J.F., varón de 44 años, que presenta tres tipos de psoriasis distintas: psoriasis del cuero cabelludo, psoriasis en placas en el tronco y psoriasis en gotas en las extremidades inferiores. En su caso la psoriasis no se manifestó hasta los 40 años tras sufrir un despido laboral, que muy probablemente fue la causa desencadenante.

J.F. acudió a nuestra consulta, después de haber probado una amplia gama de tratamientos paliativos sin ningún resultado efectivo a largo plazo. Después de realizarle un reconocimiento, empezamos tratando el cuero cabelludo y el tronco en tres sesiones semanales de unos 40 minutos cada una, durante tres semanas, para pasar luego a dos sesiones semanales durante tres semanas más, en las que ya incluimos las extremidades inferiores, y finalizamos con una sesión semanal de mantenimiento.

Empezó a notar mejoría a partir de la cuarta sesión, en la que la psoriasis del cuero cabelludo se estabilizó, y las placas del tronco empezaron a remitir. En la octava sesión la psoriasis del cuero cabelludo se había reducido notablemente y las placas del tronco estaban casi eliminadas. En el resto de las sesiones incluimos ya las extremidades inferiores que han sido las más sencillas de tratar.

En este tiempo el paciente ha logrado una notable mejoría, en la que la piel le ha quedado totalmente limpia, hecho que le ha permitido incluso poder prescindir de la sesión semanal en algunas ocasiones.


Mei Garcia - Directora de Biomèdic